Una dieta REAL

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 Erik Lucatero en Pixabay

No sé en qué parte del mundo te encuentres, pero es muy probable que en algún momento de la vida te hayas topado con unas fotos o videos de comida o platillos espectaculares, con ingredientes exóticos y de alta gama. Fotos donde todo luce saludable, balanceado y perfectamente retratado. Esto provoca que tu ánimo y tu confianza se desmoronen, volteas a ver tu alacena y suspiras al mismo tiempo en que piensas… ¿Cuándo me será posible que pueda comer así de saludable?

O peor aún, volteas a ver tu atún horrible sin mayonesa porque te estás cuidando y piensas: ¡Al diablo!

Lo que nos lleva a nuestro primer post…

Todos los años recibo mensajes y correos diciendo:
— Dennys, ya me quiero aplicar con la dieta, pero por mi trabajo se me complica.
— Dennys, ya quiero comer saludable, pero es muy caro.
— Dennys, quiero comenzar a cuidarme, pero no tengo la fuerza de voluntad.
— Dennys, estoy comiendo terrible, pero ahora que regrese al gimnasio comienzo con la dieta.
— Dennys, quiero comer sano, pero la cocina no es lo mío.
— Dennys, necesito comer mejor, pero no tengo el tiempo para llevar mi dieta.

Si te identificaste con alguna de esta frase, sigue leyendo este post.

Retomando el asunto de las redes sociales y estos platillos riquísimos, montones de ingredientes, recipientes preciosos, hornos padrísimos… Y antes de que tu mente viaje a tu refrigerador o despensa y me digas: ¡No tengo esto! ¡No tengo aquello! Y tiempo… ¡Es lo que menos tengo!

Dame un segundo, te diré que… No necesitas nada de ello para alimentarte saludablemente. Incluso, yo también llegué a pensar: “Esa es la manera correcta de llevar una dieta”, “Aquel si sabe” o “Aquella, sí que sabe cómo llevar un plan de alimentación”. Y yo nada más estoy perdiendo el tiempo.

Pero la verdad es la siguiente: Esa dieta espectacular que vemos en las redes sociales… Es la dieta ideal… Pero… Para una persona que vive muy seguramente en algún país con mayor estabilidad económica que el nuestro o de algún vecindario con mayores recursos que el nuestro.

Toma asiento tendremos nuestra primera consulta… o algo parecido.

Cada uno de nosotros tenemos que llevar nuestra propia <<IDEAL>>, ideal para nuestras circunstancias muy particulares. Acoplada a nuestro estilo de vida, nuestro tipo de trabajo, adaptada a nuestros horarios, nuestros gustos, nuestra condición de salud, religión, etc.

Por supuesto, debe ser saludable y balanceada. Debe ser capaz de darte energía para todas tus actividades del día, enfocada a tus objetivos deportivos, pero lo más importante es que te permita seguirla con toda naturalidad por años y años.

Podemos llevar una dieta adaptada o ajustada a nuestro propio bolsillo para llegar a cualquiera que sea nuestro objetivo: Ganar peso, perder peso, mejorar nuestros niveles de triglicéridos y colesterol, etc. Sin gastar un dineral en un kit gigantesco de productos (también más adelante dedicaré un post entero a este tema).


En resumen, la buena noticia es puedes empezar a alimentarte saludablemente con lo que tienes en tu cocina ¡Ahorita mismo!

No debes esperarte a tener un mejor salario, tomar clases de cocina o inscribirte a un gimnasio para comenzar a cuidar tu alimentación y tu salud.

Mantente al pendiente de los siguientes posts, te contaré todo para que tu salit@ puedas hacerlo, armes tu propia dieta real y sea totalmente sostenible muy largo plazo.

No pierdas tu salud. ¡Sígueme!

2 comentarios en “Una dieta REAL”

  1. Me identifico mucho con una frase… Dieta al alcance de nuestro bolsillo…
    Nuestra salud es muy importante, la dieta debe ser balanceada con actividad física, no hace milagros!!
    Dennys, no tengo lo suficiente para pagar la consulta… Muchos, incluida yo. 🥰

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