
Siendo totalmente honesta con ustedes, les diré que odio el ayuno intermitente.
Para empezar no es un plan de alimentación, ya que consiste en no comer… literalmente.
Nuestra chamba se reduce bastante cuando todo se resume a «no coma».
Como les platicaba en el post anterior titulado «Ayuno. Lo bueno, lo malo y lo feo», este patrón de alimentación no es para todos, deberás informarte previamente si decides llevarlo a cabo.
Pero me guste o no, sus beneficios están perfectamente comprobados y documentados en diversos artículos científicos.
Y lo cierto es que si he tenido pacientes con ayuno intermitente con resultados muy positivos.
No suman más de 15 personas, muy pocos, en realidad. Pero todos con resultados excelentes.
Hay que recordar que la pérdida de peso se dio porque mantuvieron un déficit calórico sostenido, sé contabilizaron todos los alimentos que consumirían en su ventana de alimentación y la cantidad de ejercicio que realizaban.
Me di a la tarea de revisar las historias clínicas nutricionales de mis pacientes con ayuno intermitente y me percaté de algo supercurioso.
La mayoría de los pacientes que he tenido con ayuno intermitente eran médicos.
Uno a uno, fui recordando, el porqué sugerí este esquema de alimentación.
Sucede que estos pacientes no solo compartían el amor por la medicina, compartían el mismo estilo de vida
Todos y todas resultaban ser personas superocupadas, supercomprometidas con la profesión y sus pacientes.
Personas que no dejaban de aprender y prepararse.
Pero, curiosamente, personas que no desayunan.
Que comenzaron a hacerlo desde sus primeros años de universidad o cuando eran residentes y llevaban años rompiendo el ayuno después de las 12 del día o más tarde.
Puede resultar sorprendente en todos los aspectos.
Yo, personalmente, me quedaba maravilla del grado de compromiso, la vocación y la responsabilidad que portan.
Me contaban su maratónico día (yo encantada) y de repente decían: Y después de todo eso, vi mi reloj y caí en cuenta que eran las 3 de la tarde y no había desayunado aún.
Personas con este estilo vida, llevan haciendo ayuno intermitente sin siquiera saberlo.
Personas que tienen cero apetito por la mañana y son capaces de aventarse corriendo 5 km o trabajar hasta la tarde.
Su cuerpo y su mente ya están completamente adaptados.
Por supuesto que habrá personas que jamás se hayan planteado este patrón de alimentación y cuando lo hagan se sientan iluminados, geniales y reciban todas las mieles del ayuno intermitente. ¡Y está padrísimo!
Pero la mayoría se sientan como perro pateado y comprueben que a su cuerpo no le sienta nada bien el ayuno intermitente y continúen buscando otra estrategia que se acople a su estilo de vida.
Cualquiera que sea tu caso, te aconsejó que siempre acudas con profesional de la salud, sensato y ético, que se mantenga al pendiente de proceso.
*BONUS
Hay dos datos interesantes que no incluí en mi post anterior.
El primero es que mientras se encuentra en el horario de ayuno solo se deberán consumir bebidas sin aporte calórico como té, café o agua sin azúcar para promover un ayuno lo más puro posible.
Lo segundo, es con respecto al ejercicio o entrenamiento, se sugiere que este sea por la mañana, ya que es cuando el cuerpo tienen más energía.
No pierdas tu salud. ¡Sígueme!



