Pasamos gran parte del día en el trabajo.
Entre juntas, pendientes y estrés, muchas veces lo último en lo que pensamos es en comer bien o tomar agua.
Pero hay algo que casi no se cuestiona:
¿Qué tanto influye el entorno laboral en nuestra alimentación e hidratación? En muchas empresas chicas, medianas y grandes: la alimentación y la hidratación simplemente no son prioridad.
Es un problema invisible: Mis trabajadores comieron a la 1 pm y llegan a su casa a las 11 pm. ¿Tienen oportunidad de comer algo en todo ese tiempo? ¿Cómo puede afectar su salud el permanecer tanto tiempo en ayuno? Nadie piensa en ello. Pero muchos se quejan de la rotación laboral.

Se normaliza:
Pasar horas sin comer
Olvidar tomar agua
Depender de café o refrescos para tener energía
Comer lo primero que se encuentre (rápido, pero no necesariamente nutritivo)
«Cada quien come como y cuando puede».
No es solo hambre o sed. Es mas importa más de lo que parece, la salud de equipo se pone en riesgo.
Cuando no comes bien o no te hidratas adecuadamente:
Baja tu energía
Disminuye tu concentración
Aumenta el estrés y la irritabilidad
Tu rendimiento se ve afectado
Cuidar esto no es un lujo… es parte de tu bienestar diario.
Snacks y agua: sí hace la diferencia
No se trata de tener la alimentación perfecta en la oficina.
Se trata de tener lo mínimo necesario para funcionar mejor.
Las empresas suelen invertir en productividad…pero pocas veces en algo tan básico como facilitar hábitos saludables.
Tendria un gran impacto en la salud de todos los Méxicanos si comienzan a considerarlo y a promoverlo.
Espacios para comer con calma
Acceso a agua
Promover pausas reales para el consumo de snaks e hidratación
No prohibir o evitar brindar tiempo para ir al baño, esto es algo muy triste, pero una realidad.
Porque empleados bien alimentados e hidratados… también trabajan mejor.



